El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, ha asistido a la ceremonia institucional de reapertura del Parador de Santillana Altamira, en Santillana del Mar (Cantabria), tras una remodelación integral en la que se han invertido 8 millones de euros para mejorar la sostenibilidad, la accesibilidad, el interiorismo y las condiciones de confort. El próximo 11 de junio el establecimiento comenzará a recibir clientes tras unas obras que lo han mantenido cerrado durante 5 años y gracias a las cuales ha obtenido una mejora de la calificación hotelera, pasando de 3 a 4 estrellas.
El Parador de Santillana Altamira es uno de los dos establecimientos hoteleros públicos con los que cuenta la localidad de Santillana del Mar. El otro, el Parador de Santillana Gil Blas, también ha sido recientemente renovado y fue reabierto al público el pasado 30 de abril de 2026, tras una inversión de 900.000 euros.
En su intervención, el ministro ha destacado el esfuerzo de Paradores para seguir renovando su red de establecimientos y ha puesto en valor la necesidad de apoyar este modelo hostelero público de éxito, tanto a nivel nacional como internacional, y emblema de un turismo de calidad y sostenible. Hereu, que asistió el pasado 25 de mayo a la reapertura del Parador del Olite (Navarra), ha expresado su satisfacción por una reforma que permitirá a Cantabria y Navarra seguir siendo una referencia en sostenibilidad, convivencia y resiliencia turística en la región.
A la puesta de largo institucional del nuevo establecimiento han asistido, además del ministro de Industria y Turismo, la alcaldesa de Santillana del Mar, Sara Izquierdo, el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez Grau, la presidenta de Paradores, Raquel Sánchez, la presidenta del Parlamento cántabro, María José González Revuelta, y el consejero de Cultura, Turismo y Deporte de Cantabria, Luis Martínez Abad.
Paradores se encuentra actualmente en pleno despliegue de su plan de modernización destinado a actualizar espacios, mejorar la sostenibilidad y reforzar la identidad de cada establecimiento, respetando su esencia y valor patrimonial. Un plan dotado con 300 millones de euros con el que la institución quiere alcanzar 2028, fecha del centenario del nacimiento de la red, como referencia del turismo de calidad.