El Ministerio de Transportes ha anunciado la licitación de dos estudios de viabilidad por 2,3 millones de euros para elevar la velocidad del corredor Madrid-Barcelona a 350 km/h, reduciendo el tiempo de viaje a menos de 2 horas.
El ministro Óscar Puente presentó el proyecto como un «punto de partida para mantener a la alta velocidad española a la cabeza mundial». La línea, que comenzó moviendo 2,2 millones de viajeros, ahora transporta 15 millones anuales, alcanzando el 85% de cuota del transporte entre ambas ciudades.
Las principales actuaciones incluyen:
Nuevo acceso a Madrid: Se creará una conexión alternativa a Madrid Chamartín desde el este y el sur, evitando el túnel actual con Atocha y permitiendo que trenes del Mediterráneo y Andalucía accedan sin pasar por él.
Estación de Parla: Nueva parada de alta velocidad conectada con Cercanías, con un área de influencia de 1,26 millones de habitantes y acceso potencial para 6 millones de usuarios en menos de una hora.
Nuevo acceso a Barcelona: Conexión directa desde Lleida hacia el noreste sin pasar por Camp de Tarragona, ahorrando tiempo y aliviando la saturación del tramo Tarragona-Sants.
Estación El Prat-Aeropuerto: Permitirá enlazar la alta velocidad con el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat mediante conexión con Rodalies.
El ministro destacó que el trazado actual ya permite alcanzar los 350 km/h y que la renovación comenzará tras concluir la de Madrid-Sevilla. El proyecto busca aumentar la capacidad ante la creciente demanda y ofrecer mayor flexibilidad operativa ante posibles incidencias.